Ahora, ¿Por qué la bici?

El amplio campo de la sicología es importante para entender algunas decisiones, comportamientos o actitudes del ser humano. Todos los días manifestamos nuestras conductas (actuamos) sin detenernos a pensar por qué.  Pero a pesar del desarrollo tecnológico que ha alcanzado la sociedad, ni esta disciplina ni otras, pueden aún  explicar algunos comportamientos y en general el funcionamiento del cerebro humano. Extrapolando estos conceptos, el estudio del comportamiento también nos puede ayudar a entender la elección del modo de transporte. Así que hablemos de por qué elegimos la bici.

¿Por qué compramos lo que compramos? ¿Por qué prefieres el azul y no el negro o el naranja? Si no pudiste responder claramente estas preguntas, es porque los comportamientos en general tienen una serie de influencias.  De la misma manera en la movilidad urbana (conjunto de desplazamientos en un territorio),  el modo de transporte se elige con base en intuiciones, actitudes, emociones, razonamientos, etc. Por ejemplo, manejar un vehículo genera emociones variadas; que van de la sensación de poder a la adrenalina por la velocidad y el riesgo de morir (literal). Así como cuando vas en una montaña rusa. De la misma manera en la bici hay una sensación de libertad incomparable – comentario sesgado lo sé-  ya que dispones de tu tiempo y puedes cambiar fácilmente de rumbo si lo decides. Y por qué no decirlo, se siente bien cuando pasas una fila de carros enredados unos con otros en la congestión, claro unos lo hacen de forma más “cool” que otros.

cyclist cool

Imagen de internet

Existen algunas teorías al respecto de cómo los humanos pasan de una idea a la conducta, pero de manera ilustrativa tomemos la teoría la conducta planeada (Icek Ajzen). Esta relaciona algunos factores como las creencias, normas sociales, actitudes, autoconfianza con el paso de la intención a la acción. En el caso de la bici, tan importante como tener la autoconfianza de tus habilidades sobre esta, puede ser lo que tus seres queridos piensan acerca de que montes bici. Pero también podría influir tu actitud hacia el acto de montar bici. Por ejemplo, si tienes vocación “ambientalista” y crees que el bien común es más fuerte que la comodidad de ir sentado en un vehículo. Para muchos este factor es mucho más importante que el riesgo que puede implicar montar bici en la ciudad o la incomodidad de llegar ligeramente despeinad@.

Adicionalmente, hay que decir que la publicidad juega un papel importante para nuestras decisiones de consumo (movilidad). Obviamente, no en todos los casos pero definitivamente hay influencia. Para muestra un click https://www.youtube.com/watch?v=E6_LDxL43qI. Si se mira con atención, en este spot, lo que se está vendiendo no es solamente una máquina potente, que te lleva de un lado al otro, sino emociones. Emociones que se quedan grabadas a lo largo del día, como cuando te besas con alguien y pasas todo el día con la sensación en tu boca, mmmmm…. (recuerden el blog se llama pornografía en bicicleta). Mas de uno no va a querer perderse estas emociones, por eso no escogen ni escogerán la bicicleta. O talvez haya una forma alternativa como está https://www.youtube.com/watch?v=xxMnxTZ6UxU.

Sin duda hay muchas más razones por las cuales alguien elige a la bici como su modo de transporte. Pero entender estos pequeños y diversos motivos, puede por ejemplo conducir al diseño de estrategias exitosas para la promoción de la caminata o el uso de la bici de forma masiva. Publicidades tan bien logradas como la de BMW, programas de bici-entrenamiento basado en habilidades y destrezas para que la gente gane autoconfianza, cambiar el concepto del “ciclista” o “biciusuario en el imaginario colectivo pueden convertirse en  nuevos retos y al mismo tiempo soluciones para las ciudades modernas.

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Ahora, ¿Por qué la bici?